Azaña
Azaña
Carlos Roja
Planeta, 1973
341 pgs.
Esta novela de Carlos Rojas sobre el segundo y último presidente de la Segunda República Española, Manuel Azaña Díaz, era de mi abuelo, y la he tenido durmiento el sueño de los justos durante unos 40 años. Mi abuelo, ex combatiente en nuestra guerra civil y simpatizante azañista, sin duda debío disfrutar de esta lectura, por motivos que apuntaremos luego.
Este Azaña de Rojas recibió el premio Planeta en 1973, lo cual puede despistar un poco al hacer pensar que, para entonces, el régimen franquista se había abierto mucho y la censura se había relajado, dos cosas que son ciertas sólo relativamente. Veamos, una novela sobre Azaña, persona particularmente odiada por el régimen vencedor, por la cual pululan, como es lógico, gentes como Negrín, Tarradellas, Miaja, Rojo, Alvarez del Vayo, Zugazagoitia, Companys...todos ellos rojos mortalmente odiados y algunos, incluso, entregados por la Gestapo a Franco y convenientemente fusilados no es fácil que fuera publicada en vida del dictador. Leo un apunte de un internauta que señala que, al reflejar tantas discrepancias en el lado republicano y no hacer mención de los nacionales, pasó la censura. Dejémoslo ahí, qué más da.
Rojas novela con rigor, apoyándose en textos del propio personaje (los diarios, la velada en Benicarló, artículos, discursos) los últimos días de Azaña en Montauban, en conversación fingida con el obispo de la diócesis, en la que el escritor y político hace repaso de su gestión al frente de la II República, su proyecto personal, el hijo que nunca tuvo, primero como jefe del consejo de ministros y, finalmente, presidente. Aparecen por allí los protagonistas, sobre todo los de la guerra, y vemos a Azaña moverse prácticamente secuestrado en Barcelona por los anarquistas, en la Pobleta, Valencia y finalmente en Barcelona, perdido todo y preparados los vehículos para partir a una Francia que tan mal acogería a los refugiados españoles, a los que ya había negado su ayuda en armas y suministros durante la guerra.
El texto se presenta muy interesante, refleja muy bien esas terribles circunstancias, se apoya magistralmente, como decimos, en la pluma de Azaña, es por tanto muy fiel a la realidad y debió ser muy instructivo para los lectores de la época. En general, Azaña sale bien parado, pese al claro retrato de su soberbia, y el dibujo del bando vencido durante el coflicto me parece muy atinado.
No voy a extenderme en análisis, válgeme Dios, sobre la República y la guerra civil, sólo decir que el proyecto ilustrado de Azaña era una quimera: una República burguesa en un país sin burguesía, además en una época de gran polarización (ay, la polarización, Fabio) en toda Europa, con los regímenes de Hitler y Mussolini en plenitud. Fue un sueño imposible, un proyecto que, digan lo que digan, trajo unos logros innegables y que se truncó finalmente como todos sabemos.
En cuanto a hoy, pues qué decir. Pérez Reverte, siempre oportunista (no oportuno) se apunta al carro, bien acompañado, claro, de los que relativizan el franquismo. Lo que me produce tristeza e incluso miedo es ver a una parte estimable de la juventud que no sólo relativiza esa dictadura, sino que defiende claramente su oportunidad. Despertad!!:
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